Verte irte duele porque jamás me dijiste un "adiós, nos vemos luego". Entonces tuve que sentarme a verte empacar tus cosas, y esperar a despertarme solo en la mañana, salir a caminar, ayunar por tres días, y comer una manzana. "Te voy a entender si querés irte" te dije, pero en realidad no entendía. No entendía porqué me había costado reaccionar a todo lo que me pasaba alrededor. Y cuando me dí cuenta de ésto, solté una lágrima.
Solté una lágrima que significó: "te voy a amar siempre"
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