domingo, 15 de marzo de 2015

Creo que fui feliz. Lo mas feliz que una persona puede ser a esta edad. Y lo mas miserable y mierda. Pero te fuiste, ahora alguien mas te hace feliz seguramente y esta bueno que seas feliz como yo lo fui con vos. Todavia leo tu blog de 2013 y me hace tan feliz que penses todo el dia en mi. Yo pienso un monton en vos todavia, todo el dia. Gracias por hacerme el hombre mas feliz y nos espera un futuro jodido. Te voy a amar siempre Sonora.
me acostumbré a vivir conformándome con lo poco y lo mediocre del amor porque en ningún otro lugar encontré ojos como los tuyos,
no me cuesta nada soñarte a veces y pensar en otro día agarrado de tu mano
pero que mierda es soñar porque sigue siendo un sueño
y salió todo tan mal

Estamos en la cama. Llorando me decís que ya está. Yo te digo que te voy a extrañar demasiado y me decís que pare. Te pido que te quedes a dormir una noche más y te vas a pensar al living mientras fumás un cigarrillo. Volvés y me decís que dormís conmigo y esa noche dormimos más abrazados que nunca. Me desperté temprano para ir a trabajar y no quería separarme de vos, necesitaba la certeza de que iba a volver e ibas a estar ahí: sumida en un sueño muy profundo, toda larga y flaca arriba de las sábanas (desordenadísimas como todo lo que tocás) y esa molesta y perfecta armonía de color ojos-pelo-piel.
Te pedí que por favor no te fueras, que no nos separásemos, que sigamos probando, que quería volver y verte durmiendo, mío. Vos sabías que eso iba a pasar, que si todo se termina tiene que ser caótico. Y nunca voy a saber si por sueño o por amor me dijiste que sí, y volví y te abracé, también, más que nunca.
Yo no creía coincidencia tu rápido bienestar y tu desarraigo, así como si nada, de mi, pero me lo tuve que aguantar, y de ahí en adelante nada más.