viernes, 13 de abril de 2012

Dígame señorita, ¿qué se le ofrece?
¿Un trago? ¿un cigarrillo?
¿Un abrazo? ¿Una mentira?
¿Una sonrisa? ¿Una caricia?
¿Una decepción? ¿Una ilusión?
¿Una discusión? ¿Un acuerdo?
Dígame señorita, que tengo todo de eso…
Y lo que no tengo, lo obtengo…se lo aseguro.

Amen.

Hablar es gratis. Si no lo fuera, tal vez la gente dejaría de decir "te quiero" como si fuera una frase rebajada en la sección de ofertas. Ser tacaño con los sentimientos, guardarse de expresarlos hasta el instante adecuado, debería concederles más valor a los ojos de aquel con quien finalmente te sinceras, por mucho que tarde en llegar ese momento. Si estás con la persona correcta, es una inversión que vale la pena.
El problema es que, a veces, esperas tanto para escuchar esas palabras que acabas roto por dentro.
El 31 de Diciembre del 2010 había echo una entrada con una lista de las cosas que quería hacer en el 2011. Mi idea en ese momento era hacer el 31 de Diciembre del 2011 la misma lista, pero viendo cuales cosas pude hacer y cuales no. Esta semana me puse a leer la lista y dos cosas se me vinieron a la mente:
1. Fui un fracaso cumpliendo las cosas de esa lista.
2. Es increíble como cambie en este año que paso.
Me pongo a leer todo lo que escribía antes y digo: este no soy yo, a mi no me gustan esas cosas que ponía, yo cambie mucho.
Cambie mi forma de pensar sobre muchas cosas. Cambie mi forma de querer, va, deje de querer tanto a todo el mundo, y empecé a fijarme más a quienes dejaba entrar en mi vida y a quienes no. Cambie mis gustos. Cambie mis amistades, deje salir a esas personas que me hacían mal y entraron todas aquellas que me supieron cuidar y me mostraron como eran las cosas realmente.
Antes solo tenía ganas de que el 2011 desaparezca de mi vida, pero la verdad es que aprendí muchas cosas en este año.
Espero que el 2012 no me falle y que sea un buen año.

Tarde en la noche.

Le tengo miedo al olvido. A no dejar una huella. No quiero ser alguien intrascendente, no quiero ser la persona común y corriente que vivió de la manera que es correcto vivir. No me interesa la familia, la casa, el auto, el perro, los hijos, el trabajo ideal y la supuesta felicidad que se encuentra en la armonía aburrida de la cotidianeidad. Prefiero ir a ver qué hay. Siempre. Y así resaltar para poder ser un poco menos olvidable. Qué se yo.

jueves, 12 de abril de 2012

 Me gustaría tener un violín para aprender a tocar tu canción favorita. Me gustaría aprender cuál es tu canción favorita. No sé, tenés pinta de canción con violines. Porque una vez una profesora de biología me dijo, que hay instrumentos como el saxo o el violín que cuando no los sabés tocar suenan desastrosos pero con el tiempo sacan las melodías más hermosas. Así sos vos; sos una princesa con un vestido de caos. Sos un rompecabezas. Sos el absurdo y el sentido. Sos tres cuartos de mi.