lunes, 19 de septiembre de 2011
4 is a magic number.
¿Recuerdas cuando dejamos de soñar? No lo recuerdas, porque no ha ocurrido, pero estamos algo peor. Ya no nos contamos los sueños, y eso es un caso entre dramático y patético. Estamos perdiendo nuestras vidas a marchas forzadas, sólo por tratar de evitarlo.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Roma se fue.
Sí, fuiste para mí la mejor melodía o una cucharada sopera de dulce de leche, y también fuiste mi carta errada o mi zapatilla descosida.
Te miré con ojos distintos siempre, hasta cuando no quise verte, hasta cuando hubiese preferido ser ciego antes de cargar con tu prescencia transparente.
No puedo decir si fuiste una buena persona y cambiaste, o si nunca lo fuiste, o si no lo supe ver.
Puedo decir que me hiciste muy felíz, felíz, triste, muy triste, miserable...es decir, conocí todo lo que podías dar, y se que no es lo que quiero recibir. Yo te dejo estar, en mi mente. Te dejo ahí porque se que no pertenecés a otro lugar en mi vida. Sería un descuido confiarte al olvido, o peor, a la memoria. Estás como apagada en mi cabeza, porque prendido serías un caos, como abrir la caja de Pandora.
Ya no sos lo que eras, o lo que nunca fuiste, pero sos porque existís, lo acepto y me rindo.
Capitulo 3.
sábado, 17 de septiembre de 2011
viernes, 16 de septiembre de 2011
jueves, 15 de septiembre de 2011
El trazo simple de las cosas
Espero que mis recuerdos, no se enamoren de vos. Estaria con problemas de dolencia sin ficcion. Es que sos tan hermosa. Como burbujas de jabon.
Roma & Venecia
No quiero dejar pasar todo de nuevo .. Como puede ser ? Como puede ser que no haga nada ? Hace dos años que me pregunto y hace dos años que me contesto lo mismo ... Deja, fue otra vida. Ya paso, ya esta. No preguntes, no pienses.
No fue otra vida, fue esta. Es esta. Ahora quiero entender todo. Como se hace para vivir una vida vacia ? Como se hace para vivir una vida llena de nada ?
jueves, 8 de septiembre de 2011
Roma & Roma
El, se detiene, se detiene en seco y decide que no va. No va y punto. A la mierda con todos. Aunque haya prometido lo contrario y aunque vengan preparando la despedida desde hace tres semanas.
Ignacio odia esas veredas angostas, ruidosas y sombrías. Lleva 18 años transitándolas, pero sabe que no va a extrañarlas a partir del lunes. Ni las veredas ni tantas otras cosas.
Una novia que tuvo hace años solía burlarse de su manía de mirarse en las vidrieras. Ni a ella, ni a ninguna de las otras mujeres que han pasado por su vida, El ha llegado a confesarle la verdad: su hábito demirarse en los espejos no tiene nada que ver ni con quererse ni con gustarse. Siempre ha sido ni más ni menos que otro intento de aprender a saber quién carajos es él mismo. Pensar en eso lo ha puesto más triste todavía. Se vigila de tanto en tanto en las vidrieras mientras avanza sin prisa por esa vereda que no conoce el sol de la tarde. Cuando llega a destino gira en redondo. No va. Definitivamente no va. Tal vez si se apresura puede alcanzarla antes de que llegue a la despedida, porque se ha demorado. No es la primera vez que se le ocurre la idea, pero sí es la primera que consigue acopiar la valentía que necesita para intentar llevarla a cabo. O tal vez es simplemente que lo otro, lo de quedarse a su propia despedida, es un infierno en el que no está dispuesto a cocinarse.
Ignacio odia esas veredas angostas, ruidosas y sombrías. Lleva 18 años transitándolas, pero sabe que no va a extrañarlas a partir del lunes. Ni las veredas ni tantas otras cosas.
Una novia que tuvo hace años solía burlarse de su manía de mirarse en las vidrieras. Ni a ella, ni a ninguna de las otras mujeres que han pasado por su vida, El ha llegado a confesarle la verdad: su hábito demirarse en los espejos no tiene nada que ver ni con quererse ni con gustarse. Siempre ha sido ni más ni menos que otro intento de aprender a saber quién carajos es él mismo. Pensar en eso lo ha puesto más triste todavía. Se vigila de tanto en tanto en las vidrieras mientras avanza sin prisa por esa vereda que no conoce el sol de la tarde. Cuando llega a destino gira en redondo. No va. Definitivamente no va. Tal vez si se apresura puede alcanzarla antes de que llegue a la despedida, porque se ha demorado. No es la primera vez que se le ocurre la idea, pero sí es la primera que consigue acopiar la valentía que necesita para intentar llevarla a cabo. O tal vez es simplemente que lo otro, lo de quedarse a su propia despedida, es un infierno en el que no está dispuesto a cocinarse.
jueves, 1 de septiembre de 2011
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