La primera vez que Sonora me dijo te amo era mentira, porque había luces de colores y sombras de fondo, y ese no es un lugar lindo para decir te amo. La primera vez que yo le dije que la amaba fue en mi casa, y nos reímos juntos, porque todavía era muy rápido, pero para mí ya era verdad. Porque cuando Sonora me preguntó cuanto se tardaba en querer a alguien yo le conté que no dependía del tiempo sino de la intensidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario