Si, la visión que los demás tengan de uno siempre importa, aunque uno piense que no interesa, o al menos quiere convencerse de eso, muy adentro casi siempre uno sabe, que si los demás piensan algo de nosotros, es porque algo hicimos para que los demás nos vean así. Solo nosotros sabemos como somos, y no podemos dejar que nadie nos convenza de lo contrario. Solo nosotros sabemos lo que sentimos, y no podemos dejar que nadie nos diga como sentirnos. Solo nosotros sabemos quiénes somos, y no podemos dejar que nadie defina como nos vamos a formar para nuestro futuro. Nadie puede ponerse en tu lugar, más que una persona que pasó por lo mismo, y muy pocas veces, si no es que está pasando esa situación, en ese momento, puede recordar como se sentía.
Pueden decir muchas cosas de vos, pero solo la gente que se preocupe y quiera conocerte va a saber como te sentís y como sos, y porque actuás como actuás (todo tiene determinada explicación), quizás nadie te entienda en el momento que más lo necesites, ni siquiera tu mejor amiga, ni siquiera tus papás ni tu hermana. Probablemente la gente que te envidie trate de sabotearte en los mejores momentos de tu vida, y hasta quizás seas tan ingenu@ como yo de creer que la gente no hace esas cosas (existen los psicópatas y también las flores).
Tendrás tus propias razones para pensar las cosas que pensás, y una base para fundamentarlo, y jamás pienses que estás equivocado solo porque otros te lo digan. La verdad está en lo que uno ve y lo que uno siente, y en esos casos la moralidad está muy subestimada: "no siempre lo que está bien es lo que te hace felíz y lo que preferirías hacer".
Mirarle el lado negro a la vida, es parte de tu vida. Lo quieras o no la gente que te dice "no llores" es idiota. ¿Cómo puedo no llorar? La gente que te quiere es la que te dice "llorá, que llorar hace bien". Con cada lágrima se te va una parte de vos, aunque a veces quisieras que se fueran las cosas malas por ahí, las verdaderas soluciones están en el corazón, no en la cabeza.
Ignorá a la gente que te mire "desde arriba", porque arriba tuyo nada más está el techo, y abajo el piso. La diferencia entre vos y esa gente nada más la sabés vos, y cuando ya no sabés quién sos, no sos nadie. La gente que te quiere te ayuda a encontrarte todos los días, cuando perdés quién sos, significa que perdiste a la gente que te encuentra, y si no tenés gente que te encuentre ¿dónde estás a parado?
Saber porqué están mal las cosas, no es más que convencerse, de ahí a actuar para solucionarlos, hay un trecho muy largo. Casi nunca sirven las palabras de aliento, a las personas que lo necesitan, si no más para las personas que las dicen (un convencimiento de que te están ayudando). De todos modos en el mundo, se necesita todo tipo de gente, así que nunca está de más quién te dice esas cosas, porque la verdadera felicidad está en las cosas pequeñas, y eso está en cada una de esas palabras [siempre que vengan de la gente que te quiere].
La gente que te quiere
Es otro capítulo en tu vida: la gente que te traiciona no te quiere, y la gente que te quiere no te traiciona. Si lo hace dejala ir, y no mires atrás porque eso solo te hace volver a lo mismo. Las cosas imperdonables no se perdonan seas quien seas, muchos saben eso y pocos lo aceptan. La gente que te quiere no es solo quien te ayuda si no quién no te molesta; no es solo quien no te juzga, si no quien te aconseja; no siempre quien te da la rosa roja, si no quien te da la rosa negra. La gente que te quiere, es tu familia. La gente que te quiere, no siempre son tus amigos, la gente que te quiera no está en todos lados, y en todos lados hay gente que te quiera.
La verdadera felicidad de la vida está en las pequeñas cosas.
Mañana me mudo a un mundo chiquito.
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