"Los ecos me recuerdan los “nosotros”, “estamos”, “nos”, “comemos”. Una y otra vez me cortan como navajas de sacapuntas. Me afilan, me vuelven una persona temeraria. La gente me da miedo: no quiero contar porque sé que no van a entender. Sé que no puedo escribir todo lo que me pasa porque no hay palabras existentes para describirlo. Nadie va a entender jamás lo que me pasó. Ojalá tuviese videos, ojalá pudiese entregar a cada persona que entra en mi vida un disco con mis datos. Ojalá, así nadie se decepcionaría, así nadie crearía demasiadas expectativas conmigo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario