domingo, 29 de octubre de 2017

En verdad lo que más detesto no son los adjetivos, son los momentos que no van a volver. O sea, lo que detesto es que no vayan a volver, ahora que me despierto cada día abrazado a tu recuerdo y te quiero tanto como antes o más. Y te quiero tanto como antes o más, pero no soy mejor persona. Ni soy mejor amante, ni soy mejor en nada. Tal vez, porque sigo siendo el mismo, te sigo queriendo. Cumplíamos años cada día y te regalaba flores. Mentíamos en las esquinas, pero nos queríamos de verdad.

¿Y ahora? Ahora palabras tristes y sobres cerrados. Ahora empezar de nuevo para otros labios..

No hay comentarios:

Publicar un comentario