Fuimos de donde quisimos ser: ida y vuelta hasta la aurora de Alaska. Y por cierto,
vivimos las ultimas horas en una casa muy extraña...
Saben? nunca le pidió a la vida mas de lo que podía ofrecer,
y sin embargo, muchas veces ofreció mas de lo que podía dar. Esto es lo que me enamora..
que en los pequeños detalles se queda para siempre.
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