lunes, 30 de mayo de 2011

Sabía que algo se había roto, que yo había cambiado. Haber estado escribiendo sus maldades me había hecho recordar, me había hecho tomar consciencia. Soy consciente por fin del mal que me infligió durante varios meses. Soy consciente y sin embargo aquí estoy escribiendo acerca de aquella mujer. Aún tiemblo cuando escucho su nombre, aún merezco parte de su amor, parte de su sexo. Aún soy parte de ella y aún ella es parte mía. Sos parte de mí y sin embargo ya no te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario